viernes, 24 de abril de 2015

Testamento de un Heroe

……y había finalizado su vida, se encontraba en los últimos minutos, sus últimos respiros exhalaban ese olor a muerte y a desdén. Desde que empezó esa vida de héroe  nunca pensé que este momento llegaría, con las últimas fuerzas que tenía solo busco en su gaveta un lápiz y papel, procedió a escribir lo que para mí es una ironía de fuerza pura, como es posible que con los últimos alientos de su vida solo piense en los que quedan en pie , en los que siguen luchando ,mas bien ,de lograr aquella armonía al final de sus días. Pero es obvio, detrás de aquella mascara de héroe por la cual lo conocieron siempre hubo  la  de un humano , un humano que hizo tantas cosas fantásticas por los demás , que olvido que pecaba, que era imperfecto, se olvido de sí mismo  ,ahora, yo que desempeño el peor de los trabajos, vengo a acompañarlo en sus últimos alientos.
Déjenme presentarme aunque no valla al caso, mucho gusto “La Parca” o tal vez me conozco como “La Muerte” , estoy aquí a punto de llevarme una de las almas más deseadas , he apetecido esta alma tan singular desde que este muchacho nació . Pero este hombre tuvo una vida de admirar , tal vez de las pocas en la que me crece la indecisión de llevar, soy su admirador, fue de los pocos héroes que sin tener ningún poder o mentalidad superior  salvo vidas, salvó mundos e incluso intento salvarse a sí mismo, lamentablemente no logro salvarse, sus deudas eran muchas,  a final de cuentas los héroes son humanos detrás de esa mascara  de valentía, fuerza y orgullo; todo lo que escondía detrás de aquel rostro, quien mejor que yo que me obsesione con su alma para relatarlo con certeza.  
Su alma, tan apetecida, muchas veces estuvo bajo la sombra de mi oz , mas veces por sus sentimientos humanos  que por explosiones, bombas y balas.
Cuantos pecados tiene, suena irónico que un héroe los cometa, en su historial pesan tres cosas: asesinatos, lo siento pero la única que decide si muere o vive soy yo, no su máscara que juzgaba a buenos y malos tal como un Dios. Codicia, es de humanos, pero era lógico, los héroes comen, duermen, pagan cuentas; pero claro nuestro héroe agregaba  a sus botines dos o tres granos de más  que lo necesario. Pero lo más curioso lo que lo llevo a estas alturas de su vida, sus mentiras, en parte esto se verá reflejado en su muerte en unos segundos, ¿cuántas veces negó ser ese héroe?, ¿Cuántas veces mintió? Y todo para proteger ese ser asqueroso que ni siquiera tenía alma, pero ya le hare pagar, ya le llegara su hora, eso se lo prometo héroe, será mi nueva obsesión.
Pero lo que no entiendo y no capta  mi fúnebre cerebro al servicio de Mefisto, es porque sacrificaste tanto por eso, es ilógico,  ahora te dispones a pasar a mis tierras a favor de tal cosa y crees que con un testamento, apreciaran la verdad.
Aunque esa actitud si es lógica, hasta el final  con pensamiento de héroe, haciendo lo que muchos no harían, sacrificando lo que muchos no sacrificarían y enfrentando hasta el final sus miedos; pedazo de humano, es de humanos tener miedo pero ¿los héroes si tiene miedo?  Parecía que no los tuviera, a veces se me olvidaba que usted era de carne y hueso.
Ya se acerca su hora héroe, es mejor que saques ese tarro de una vez por todas, no quiero, aunque me toca matarlo es mi trabajo. Además es mejor que un héroe decida su forma de morir, así sea patética y le acarree mucho tiempo de tormento. No decides que tarro, yo le ayudare, es el pequeño, pero espere acabe su nota, créame que por la admiración que le tengo  me encargare así usted no quiera, querido héroe,  de que se encuentre esa nota y de llevarme algún día con agrado a los que causaron esta decisión estúpida, no tan digno final para un héroe, tal vez si para un humano; pero bueno es mejor que se lo tome de un tacazo  así solo sentirá sueño y podre cumplir mi trabajo en unos minutos, eso así, ahora acuéstese, hágalo sencillo para los dos .
Le hare un favor, me encargare que solo las personas de su testamento sepan su identidad, asi estimado héroe, morirá siendo un héroe y no un cobarde; creo que se le acerca la hora, le daré un último halago, créame que no hago esto con cualquiera, leeré la parte que mas me gusto de su testamento, porque si de virtudes se trata, si usted no hubiera sido héroe, hubiera sido un buen escritor  y dice: “si he de llevarme algún secreto a la tumba , que sea mi vida entera la que se desconozca, porque al ser sincero con el mundo, sin poder alguno en absoluto, solo puedo decir: “ lo que no te mata te hace más fuerte”    aunque al final el orgullo fue quien logro vencerme”.
Bueno héroe hasta la próxima vida.
“nace solo, vive solo, lucha solo y muere libre”              

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El Bus Azul de placas MTM969

El Bus Azul de placas MTM969.
Es martes 9 de Mayo, en la estación  de Ciudad Montes  cinco  personas esperan el bus azul con placas  MTM969  el cual seguía recto hasta la 37 y allí giraba y descendía casi 20 minutos  hasta la última estación, Las Cruces. Esta vez ocurría  algo inusual, puesto que el bus  iba retrasado quince minutos en su recorrido. Después de diez minutos más de espera al fin llegó el bus azul con placas  MTM969, los cinco pasajeros abordaron, no sin antes  quejarse porque su conductor, Jairo, se demoró bastante en cerrar las puertas y proseguir con su ruta. Solo que no sabían que Jairo  aun tenía guayabo de su borrachera del día anterior, causada al enterarse de que su mujer lo engañaba hacía tres meses  y que posiblemente el hijo que venía en camino, no era suyo.
Juan sentado atrás de Jairo, el conductor del bus azul de placas  MTM969.  Juan se acuesta con la esposa de Jairo y además tiene una migraña horrible causada por los alegatos de su jefe  Mario, quien le ordenó a Juan  trabajar  horas extras por el mismo sueldo, situación por la cual Juan, en ese preciso momento, cargaba un revólver en su cintura, dispuesto a llenarle la cabeza de agujeros a su jefe.
Dos puestos más atrás, hacia el lado izquierdo, está sentada escuchando música Mónica. Ella es la encargada de calificar el trabajo de los empleados  en la empresa de su padre, el jefe Mario. Mónica no sabe qué hacer con su vida a pesar de que tiene dinero y prácticamente no le falta nada, acaba de recibir un resultado del laboratorio médico que asegura que tiene sida y va en camino a contarle a su novio.  
Al lado de Mónica  se encuentra Clara, ella fue contratada hace dos días en un laboratorio médico, como encargada en la ventanilla de entrega de resultados, le acaban de dar un adelanto de su sueldo y va a contarle la buena noticia a su esposo y a sus dos hijos que padecen retraso mental.  Lleva entre sus manos un ramo de flores enorme,  que le compró a Don Ramón, en una floristería al frente del laboratorio.
Atrás de Clara va sentado, o mejor dicho,  acostado, Manuel. Él le mira las nalgas a Clara, por la rendija de la silla, tratando de imaginar el color de su ropa interior. Manuel es un zángano mantenido por su padre Ramón, quien es dueño de una floristería. Manuel pierde el tiempo tomando cerveza con sus amigos  y jugando póker en los casinos más cercanos a su casa. Él acaba de ganarse un billete de lotería por cinco millones de pesos, de la “Lotería Santafé”  y va a recoger su premio.
En el último asiento del  bus azul con placas  MTM969, al lado de la puerta trasera va Lina, ella es la directora de la ‘Lotería Santafé’. Su empresa acaba de quedarse en bancarrota por culpa de su octavo divorcio; va decidida a dejar todo en el olvido  y a perderse del mundo con el poco dinero que le queda.
Estos son todos los pasajeros del bus azul de placas  MTM969, el cual está a dos minutos de la 37, donde hace el giro para coger el descenso hasta la estación de Las Cruces; solo que esta vez, al coger el descenso, el bus azul de placas  MTM969, un martes 9 de mayo, se queda sin frenos, y rueda por un abismo, causando una gran explosión, sin ningún sobreviviente.
Jane Pierre Alarcón M